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miércoles, 1 de febrero de 2023

Ferias y fiestas…. La narcocriminalidad después del cierre de la vía panamericana

 

Para el 2022 la Armada de Colombia reporta la incautación de 160 toneladas de Clorhidrato de cocaína que iban saliendo de las costas en el océano pacifico, así como, la fiscalía alerta sobre el aumento del lavado de activos en el país, con un aproximado de 12, 5 billones de pesos, es decir, podríamos estar hablando que el dinero del narcotráfico que estaría ingresando a Colombia, alcanzaría estar entre 20 y 30 billones de pesos, algo así como el 8.57% del PIB colombiano para el 2022. El panorama de la producción de drogas en Colombia no es alentador ¿pero qué pasa con la producción de drogas en los departamentos de Nariño y Cauca por el cierre de la vía Panamericana? como lo menciona el Informe de Monitoreo de Cultivos Ilícitos (SIMCI), de la UNODC, el crecimiento de los cultivos ilícitos va en aumento en estos dos Departamentos, ya que para el 2021, en Nariño casi se duplicó la cifra de cultivos ilícitos, llegando a 56.516 ha; mientras que en el Cauca concentra 27.689 ha, del total que fueron 204.300 ha en el 2021. Es decir, el 41% de los cultivos ilícitos del país se encuentran en estos dos departamentos; habría que decir también que el potencial de producción rendimiento promedio de clorhidrato de cocaína es 736.793,75 kilos, donde el precio promedio del clorhidrato en estos dos departamentos es de 5 millones de pesos, en conclusión, la riqueza criminal que se están disputando los grupos ilegales puede llegar a los 3.683.968.750.000 millos de pesos.

De igual manera el informe (SIMCI 2022) realiza una advertencia ya que según la alerta temprana 045-2020126 e informes internos de la Defensoría del Pueblo, sobre la “incursión aparente de los carteles mexicanos, quienes estarían brindando apoyo financiero tanto a las facciones disidentes como a grupos organizados al servicio del narcotráfico, respaldo que fortalece a los actores armados locales para establecer controles y fronteras en sus zonas de operación”127. Asimismo, en algunos apartados de las entrevistas con personas de la región, se manifiesta que “la comunidad dice que por eso es normal ver personas armadas en el territorio que no se identifican con algún grupo criminal organizado, sino que están al pendiente de las movidas del narcotráfico”.

Mientras la ciudadanía sufre los estragos del cierre de la vía Panamericana, donde los alimentos han subido entre un 100 y 200%; la situación criminal no retrocede, parece que es la única que se beneficia con lo que esta pasando en el sur del país, ya que, el desempleo y la parálisis comercial obliga a las personas a tomar decisiones, así sea, poniendo en riesgo su vida o su libertad. Y no es para menos, terminando el año en el departamento vecino del Putumayo, como en los peores años del conflicto, jóvenes que pudieron darle muchas satisfacciones al país, terminaron reclutados por la organización “Comandos de Frontera”, con la ilusión de un sueldo mínimo para poder sobrevivir a cambio de seguridad en los corredores de movilidad para el narcotráfico, o cuidar las estructuras para el procesamiento de cocaína. Donde fueron asesinados a manos de miembros de la “Carolina Ramírez” y bajaban los cuerpos como animales muertos de las volquetas.

El negocio del narcotráfico en la costa pacífica, mantiene vivo el comercio en la zona limítrofe, entre Colombia y Ecuador, la provincia de Esmeraldas, sitio de acopio y plataforma de envío de drogas para las costas de México y California, se ha convertido en el centro de disputas de organizaciones nacionales con apoyo de cárteles transnacionales; no solo, los conocidos mexicanos, sino, aparece una que se ha mantenido oculta y es la red  Taghi, bautizada una macro-mafia, la cual a captado a un número significativo de jóvenes europeos, esta mafia, tiene en jaque a los países bajos y Bélgica, con tentáculos en Colombia donde compra la droga, la llevan a puertos ecuatorianos y desde allí, comienza el recorrido hacia el viejo continente. No por nada, en los últimos años, la violencia ha exacerbado a Ecuador.

El terrorismo está a la orden del día, pero cuando el negocio fluye, es mejor estar en paz “el diablo juega calentado la olla”, y es en este punto, donde chuzar el oleoducto trasandino es un buen negocio; ya que se pueden armar piscinas de petróleo a cielo abierto y transformarla en gasolina para el procesamiento de la hoja de coca.  


Fuente: Policía Nacional

La deforestación en la frontera, para sembrar coca, sigue en aumento, las miles de hectáreas exterminadas, afectado la biomasa, emisiones atmosféricas por la quema de la leña, cambios en la radiación solar recibida por el suelo, cambios en la evapotranspiración potencial local, albedo, pérdida de nutrientes producto de la erosión hídrica como consecuencia de la escorrentía superficial. Dan cuenta que, como sociedad, tenemos la obligación de cambiar, sino, estamos expuestos a la extinción.





Fuente: Policía Nacional.

Por último, la frágil paz que existe en la región entre el ELN, el Clan del Golfo y las disidencias de las Farc, depende en gran medida de que el negocio de la coca y la extracción de oro no se vea afectada; sino, esa balanza gira hacia alguno de los lados produciendo muertes y desplazamientos de los más vulnerables, ya que el negocio del tráfico de personas por estos días se ha visto afectado. Como siempre, la política del gobierno central viene teniendo complicaciones, una zona olvidada que solo se acuerdan cuando se comienza a contabilizar los muertos; mientras que en nuestro vecino (Ecuador), aumentan las incautaciones, acrecienta el homicidio por el control de los puntos o nodos de salida (puertos, aeropuertos y puntos de embarque), así como, la presencia en ayudas a los grupos criminales, Ecuador debe tomar medidas urgentes ante el crecimiento de capital que esta llegando a su país, millones de dólares que necesitan las organizaciones fusionar en su economía y que violentiza la frontera.  

También se puede consultar:

El cuadrado perfecto de la Criminalidad (Cauca-Nariño, Putumayo y Caquetá) primera parte:

https://aletheiainvestigaciones.blogspot.com/2021/04/el-cuadrado-perfecto-de-la-criminalidad_14.html

El cuadrado perfecto de la Criminalidad (Cauca-Nariño, Putumayo y Caquetá) segunda parte:

https://aletheiainvestigaciones.blogspot.com/2021/04/el-cuadrado-perfecto-de-la-criminalidad_14.html

Nota: El dato de dinero solo hace con el tema de drogas, falta tema de ORO y otras economías criminales.

James Nuñez Dueñas

Investigador

aletheiainvestigaciones@gmail.com

twiter: @jnd0072000

 


martes, 30 de agosto de 2022

Póngale usted el título que quiera

 

Con nuevas banderas de cambio se posesiono un nuevo gobierno en Colombia; muchas promesas, una agenda oculta y ofrecimientos de cambio social. En los primeros 20 días, solo nombramientos, nada de acción; para empezar, el cambio en algunos casos ha causado malestar, pareciera que los mismos con las mismas y otros llegaron a experimentar; lo único que se ha escuchado es transformaciones como la de las fuerzas militares y la Policía Nacional, esta última que ha invertido millones pesos en su nueva reestructuración, que ya no es nueva sino obsoleta y no alcanzo ni siquiera un año. Cambios en la política antidrogas ¿experimento o acierto? y serios problemas de gobernabilidad y seguridad.

 

Palabra clave: Cambio, Nuevo Gobierno, Evolución, Drogas, Política, Criminalidad.

 

Con bombos y platillos inicio el periodo presidencial el Doctor Gustavo Petro, no podía ser la excepción con los cambios en el aparato administrativo del país, es así que, los nombramientos en ministerios, cambio de cúpula en la Fuerza Pública y llegar diciendo que son el cambio con una reforma económica que muchos creen que no les va tocar pagar… porque es a los ricos que les van a quitar para dárselo a los más pobres… Es lo que se escucha día a día por las calles, pero que tan cierto es eso, que tan cierto es que se les quite a unos para dárselo a otros; al caso no sería mejor buscar la equidad, es decir, tener las mismas oportunidades.

 

Así vemos que el cambio que hablaban no es tan cierto, ya que algunos que iban a asumir cargos o los asumieron tienen o tenían problemas con la justicia, y lo peor, aquellos que criticaban brillan por su silencio, o los que hicieron campañas para llegar a cargos públicos decían no a la corrupción y se rasgaban las vestiduras con los enormes sueldos que gana un congresista y tan solo a veinte días ya no aparecen, ya no critican ¿será que ya probaron la mermelada?

 

Pero ¿qué tan bueno es una reforma económica en medio de un vendaval económico mundial? No debería el presidente y sus ministros realizar una discusión centrada en ¿primero organizar la casa?, ¿saber que se tiene? ¿acaso el cheque para 2023 de 364 billones de pesos no es suficiente?

 

Otra propuesta que ha causado polémica en los últimos días ha sido el pago de horas nocturnas y dominicales; pero es preciso recordar que al momento que se sufrió un cambio en el modelo laboral, el país estaba viviendo un momento muy complejo en materia económica; a lo que el acuerdo era que después del 2010 tendrían que volver al estado inicial, nunca se cumplió, y se aplaude al gobierno por la propuesta de restablecer un derecho que los trabajadores tienen.

 

Frente a la propuesta del tema de drogas, es mucho más complejo y merece un análisis a fondo a lo cual lo desarrollaremos en varios artículos, ya que la propuesta es muy amplia e incluye la legalización del cannabis, erradicación de cultivos ilegales y la extradición de colombianos que hayan cometido delitos en otros países, especialmente con el tema de drogas.

 

Pero la pregunta que debemos contestar ahora es ¿es posible dejar de erradicar forzosamente? Sencillamente se tiene que responder que NO, y esto debido a que no existe una verdadera implementación de política pública que permita al campesino trabajar, tener un sustento digno con el cual satisfacer sus necesidades básicas. Aunque el narcotráfico es un delito, no solo nacional, sino internacional, se debe atacar los dos puntos que hacen que el negocio sea viable, es decir, la parte de la producción y la demanda.

 

Frente al tema, se debe trabajar en una política que brinde al campesino la posibilidad de sustento, es decir, garantizando una vida digna, que llegue al campo la tecnología, medios de transportes que permitan sacar la producción de alimentos a muy bajos costos (trenes), que se impongan medidas restrictivas serias a la deforestación, se cuide verdaderamente los parques naturales y la riqueza de la amazonia y que dejemos de decir ¡pobrecito¡ nuestro campo es muy rico, pero a la vez muy precario en métodos de producción y transporte, estamos compitiendo con medios del siglo XIX.

 

Para los próximos reportes de la ONUDC se espera un nuevo aumento en la producción, seguiremos produciendo más de un millón de toneladas al año, lo que proporciona mucha riqueza a los grupos alzados en armas para la guerra.

 

Frente al modelo de prevención de drogas se hace necesario que el ministerio de salud tome las riendas y cree programas sobre el daño para la primera infancia y currículos especializados para adolescentes y adultos, un verdadero tamizaje social sobre el problema de las drogas y sus efectos en la sociedad.

 

A su vez, con la llegada del nuevo gobierno algunos quieren aprovechar la oportunidad para invadir terrenos que no les pertenecen, aludiendo que es el cambio, que es de ellos, que es… Simplemente desconociendo la constitución, a lo que varios ministros han tenido que salir al pasó; comienza a existir una desconexión frente a la realidad nacional. 

 

En relación con, el modelo de justicia restaurativa que propone el ministro de Justicia, no está mal, aunque muchos quieran decir que ya existe, no es tan cierto, o es que, acaso, cuantos de ustedes han visto a los presos ¿construir vías?, ¿barrer calles?, ¿en trabajos sociales?, ¿o apoyando los frentes de seguridad? ¡Ninguno cierto¡ y esto se debe en gran medida al sistema penal que tenemos, como lo describe Michel Foucault, los sistemas penales están dados a:

1.      Exiliar, perseguir, desterrar, expulsar fuera de las fronteras, prohibir ciertos lugares, destruir el hogar, borrar el lugar del nacimiento, confiscar bienes y propiedades.

2.      Organizar una compensación, imponer una indemnización, convertir el daño provocado en una deuda por reembolsar, convertir el delito en una obligación económica.

3.      Exponer, marcar, herir, amputar, dejar una cicatriz, poner un signo en el rostro o en el hombro, torturar.

 

En este ámbito tenemos que existe sociedades que encierran, sociedades de destierro, sociedades de reparación y sociedades de marcación.  Tal vez el sueño de muchos colombianos cuando Darwin propuso la teoría de la evolución era principalmente eso, EVOLUCIÓN SOCIAL, es que creciera a tal punto que la legislación triunfe, cuando la opinión pública es lo bastante fuerte para castigar por si sola los delitos… “¡Dichoso el pueblo en que el sentimiento del honor puede ser la única Ley¡ Casi no hay entonces necesidad de legislación: la infamia, tal es su código penal[1]”.

 

Esto quiere decir, que no se necesita reformar los códigos de conducta, se requiere es una reforma a la sociedad, ¿pero, cómo se consigue esta reforma? Se debe iniciar por el circulo que sostiene la sociedad misma, la familia, y es ahí precisamente donde se están dando todos los problemas que afectan al país hoy, no es gratis la violencia que se ejerce en el hogar, la cual se refleja de forma directa en la sociedad, la disfuncionalidad del hogar, la falta de oportunidades, y la pobreza material es un caldo para la delincuencia; jóvenes consumiendo drogas, no estudian y menos trabajan.

 

No en vano el reclutamiento de niños por parte de los alzados en armas ha sido una estrategia para mantener los círculos viciosos de violencia y con la decisión del ministro de defensa de no atacar campamentos donde puedan tener menores de edad, abre una caja de pandora que puede tener daños a futuro, nadie podrá desmontar estas estructuras que se mantienen gracias a las economías criminales, si se persiste haciendo lo mismo.

 

El problema de Colombia es estructural, bien decía el maestro Mockus “de la conducta de cada uno, depende el destino de todos” y nunca debemos olvidar que “la vida es sagrada”. Es así que el gobierno tiene que encaminar sus baterías a:


1.      Enfrentar la ocupación de tierras, defender la propiedad privada y del Estado.

2.      Mejorar la seguridad ciudadana (muertos, descuartizados y masacres) que se han presentado en todo el país.

3.      Enfrentar el problema económico y la inflación que está viviendo el país.

Y no se debe olvidar que, en las instituciones del estado colombiano, trabajan colombianos, ahí es donde debe empezar el verdadero cambio.

 

James Nuñez Dueñas

Investigador

aletheiainvestigaciones@gmail.com

Twitter: @jnd0072000



[1] Jacques-Pierre Brissot de Warville, Théorie des loix criminelles.

jueves, 30 de septiembre de 2021

La era de despertar

 

En los últimos meses en las principales ciudades del país se viene desatando una ola de criminalidad que no se veía en años, a tal punto que los mandatarios locales han tenido que acudir a la militarización de estas con el fin de disminuir el número de delitos que en última se traslada hasta llegar a la periferia donde asesinar por robar un celular se ha vuelto el día a día.

A esto se le suma, que no solo las infracciones de manifiesto en el mundo real, sino, los delitos virtuales han venido teniendo un aumento desproporcional en el 2021. Ahora frente a este panorama, las administraciones se ven sometidas al escrutinio público por su impúber respuesta frente a lo que está pasando. Pero ¿Qué nos pasa? ¿Por qué la expresión de violencia se ha tomado nuestro país? los sociólogos y antropólogos han realizando algunas investigaciones que podrían llegar a un acercamiento, estos, aluden a que la pandemia, lo único que hizo fue denotar más los hábitos de violencia que han afectando por años a la sociedad.



Esto se da, en cierto grado cuando las personas se encuentran mal, económicamente, familiarmente o laboralmente; sumado a que se ha venido incrementado el uso del alcohol entre la sociedad colombiana, lo que ha repercutido en muchos casos que se crea que los han provocado.

Pero ante esta arremetida criminal debemos reflexionar sobre ¿Qué tipo de sociedad somos? cualquiera respondería que somos ¡Civilizados! pero, ¿Qué tipo de civilización somos? si los Grupos al margen de la Ley reclutan niños para la guerra, o les proporcionan drogas para tenerlos controlados, y aún más, hablan de legalizarla, pero le huyen a los programas de prevención.

Pareciera que esta sociedad -civilizada, hace mucho hubiera negociado sus valores éticos, la corrupción como el principal problema que tiene la sociedad; miles de millones se pierden en coimas, hemos caído tan bajo, que hasta SE ROBAN la plata de los alimentos de los niños en los colegios.

Sumado a esto, la radiografía de inseguridad sigue aumentando, anónimos caen todas las noches, víctimas de los delincuentes, que no solo, abusan de su persona, sino que, en algunos casos, sin frio en la sangre, llegan al homicidio simplemente porque sí, o porque la víctima puso algún grado de resistencia, esto nos debe llevar como sociedad a preguntarnos ¿Cuánto vale la vida?

A su vez, miles de inmigrantes llegan al país utilizándolo como plataforma o para quedarse, incrementado los nudos de pobreza a las afueras de las ciudades o de los municipios de Colombia, agravando la situación social, y aumentando la presión sobre las comunidades más vulnerables.

En relación con los cinco años de la implementación de los acuerdos de paz, pareciera que el conflicto se haya atomizado, existen estructuras por todo lado, de todas las denominaciones, pero con algo en común, luchan por la riqueza del narcotráfico, por la minería y los recursos naturales este último es un bien común que nos pertenece a TODOS LOS COLOMBIANOS.



Hay que mencionar, además, y como se ha venido normalizando en los paros que algunas centrales han querido imponer mensualmente, los actos violentos cuando cae la noche, encapuchados, influenciados por los grupos armados ilegales o por los extremos políticos que lo único que buscan es el caos y el desorden social.

Es el momento de reflexionar y pensar que queremos para el futuro, ya que, como ejemplo, en los cinco años que lleva el código de convivencia ciudadana, se han impuesto más de seis millones de comparendos por conductas que afectan dicha convivencia, es decir, casi el 10% de la población ha tenido alguna dificultad con el Estado por infringir las normas.

Por último, como ya no es tendencia, no se ha vuelto a hablar sobre la reforma a la Policía, una reforma que caerá nuevamente en los anaqueles, ya que no se están tratando los problemas que de verdad se deben tratar, tres reformas en el congreso que no conllevan a nada, propuestas de tener directores civiles, o simplemente sacarla del Ministerio de Defensa, como si eso afectara o repercutiera de alguna forma en los problemas que tienen los policías, simplemente hay que recordar que la Policía Nacional es el reflejo de la sociedad que somos.

Como conclusión tenemos que destacar ¿Qué tipo de sociedad somos? ¿alcanzaremos a ser seres civilizados? o simplemente somos monos parlantes en busca de su identidad, no sin olvidar que todas las personas, trabajan para todo el mundo, todos son importantes, aquí no existen colombianos ni de segunda ni tercera, aquí todos somos colombianos.

 

James Nuñez Dueñas

Investigador

aletheiainvestigaciones@gmail.com

Twitter: @jnd0072000

https://aletheiainvestigaciones.blogspot.com/





viernes, 18 de junio de 2021

Cultura, incultura y sociedad (producción de coca en Colombia)

 

Las sociedades permanecen en una constante movilidad, como ejemplo de ello tenemos los años 1500, cuando termina el Feudalismo en Europa y aparece la sociedad cortesana. John Locke en 1690 describe la sociedad civil como un conjunto de individuos unidos bajo un poder ejecutivo, mientras Auguste Comte en 1850 se pregunta cómo el individuo puede ser a la vez causa y efecto de la sociedad; mientras tanto, Max Weber en 1958 afirma que los valores y las creencias pueden transformar la estructura social; además, el antropólogo estadounidense Robert Redfiel explica que la civilización es una totalidad de grandes y pequeñas tradiciones y por último la obra de Gramsci defiende que las clases gobernantes mantienen el poder mediante las instituciones de la sociedad civil.

                                            Foto: James Nuñez

Ante este avance social, especialmente en los últimos 200 años la occidentalización de la sociedad colombiana con una inspiración francesa y española en sus códigos y leyes ha transmutado a crear un robusto código antidrogas para hacerle frente al problema que ha coaptado a un gran número de los habitantes con sueños de riqueza y poder.

¿Pero realmente que hay detrás de estas falacias y falsas promesas de riqueza para todos? ¿Cómo en nuestra conciencia podemos aceptar matar a otros para obtener dinero? ¿Qué tan cuestionable es que para sobrevivir haya que sacrificar medio ambiente y vida? y, por último, ¿Por qué no legalizar el sistema de las drogas y que sea el Estado el regulador de todo?

Lo primero que se tiene que entender es que en Colombia según las cifras DANE más de 20 millones de personas viven en pobreza o pobreza absoluta y otros 25 millones viven en clase baja o media, es decir que, las necesidades básicas insatisfechas son crecientes; los pobres están excluidos del modo de vida habitual, las costumbres y las actividades cotidianas de un mundo que se abre en innovación y bienes de consumo masivo. Así mismo, Benjamin Seebohm explico que la pobreza es un estado en el que los ingresos totales son insuficientes para obtener el mínimo necesario para la mera eficacia física.

A su vez, el dinero que produce el narcotráfico en Colombia es aproximadamente entre 100 y 140 billones de dólares al año como lo manifiesta Pierre Lapaque representante de UNODC en Colombia, una cifra que podría sacar de pobres a estos 20 millones de personas que se habló anteriormente.

¿Pero cómo los colombianos podrían aceptar dineros provenientes de lo que la sociedad ha denominado como delito? más aún, cuando son las grandes organizaciones del país que se lucran y obtienen dividendos para mantener el país sumergido en un conflicto que pareciera no tener fin, llevando a los ciudadanos cada vez más a la pobreza.

Un ejemplo claro de ello es el municipio de Miraflores en el departamento del Guaviare, donde por años, las extintas FARC se ubicaron en este territorio por el negocio de las drogas, se esperaría que este municipio prosperara, pero al contrario quedo sumergido en un atraso económico y social. Acerca del negocio de las drogas Pierre Lapaque expuso que para el año 2020, el 70% de la cocaína del mundo es producida y traficada desde Colombia por organizaciones, tanto nacionales como internacionales.

                                            Fuente: Periódico el Tiempo, 06/2021

Hay que aclarar que al país no llega esa cantidad de dinero que se presento al inicio del texto, en promedio estaría llegando entre el 5% al 15% del total de dinero, y no todo llega en dinero, ya que las organizaciones cambian droga por armas o suministros para sus empresas criminales entre las que se encuentra dotaciones, alimentos, medicinas, cursos de comunicaciones, explosivos, entre otros.

La renta ilegal da para que se doten verdaderas organizaciones criminales con el poder de enfrentar a las Fuerzas Militares del País. Es así que las cifras de producción de Clorhidrato de cocaína como de cultivos ilícitos han sufrido una gran variación en los últimos años como se muestra en la siguiente tabla, así:

                                            Fuente: UNODC - 2021

Tomando como referencia el año 2008 al 2012 existió una disminución del 41% de los cultivos en el país con una producción estable de cocaína en el país, es decir, a medida que disminuían los cultivos, disminuía la producción del alcaloide. Mientras que entre el 2013 al 2018 existió un aumento exponencial de los cultivos lo que trajo consigo un aumento en la producción de alcaloides, hasta el momento se seguía la regla que mientras bajaba la producción o aumentaban los cultivos, aumentaba la producción.

Pero desde el 2019, se esta viendo una tendencia temeraria que por años se ha estado estudiando, y es la posible mutación de los arbustos de coca que contendrían más alcaloide de lo normal, y prueba de ello es que mientras los años 2019 y 2020 han disminuido los cultivos la producción ha aumentado como lo demuestra el estudio presentado por UNODC, donde se paso a tener 169 mil hectáreas a 143 mil hectáreas con una producción de un millón 123 mil toneladas a un millón 228 mil toneladas, es decir entre mayor número de cultivos mayor producción de cocaína.

Este impacto, de producción de drogas se ha sentido en todo el país, ya que la violencia desatada por mantener el negocio ha alcanzado sectores vulnerables; como podemos apreciar los hechos de las víctimas de las masacres que en muchos casos tienen relación directa o indirecta con el sistema de las drogas.


                                                Fuente: Mindefensa y FIP

Para el presente documento se entiende por masacre el asesinato de más de 3 personas en un mismo evento, es así que desde el 2016 al 2021 han asesinado a 212 Víctimas en masacres. Al mismo tiempo, el impacto que ha tenido en las regiones frente al homicidio de lideres sociales que apoyan las transformaciones sociales desde la sustitución de cultivos ilícitos en el país.


                                            Fuente: FIP

Así como también los lamentables asesinatos de excombatientes de las FARC.


                                            Fuente: Mindefensa y FIP

Es de aclarar que no todos los casos mencionados son por temas de drogas; lo que se quiere es hacer ver, como el sistema de las drogas mantiene la violencia en el país que carcome a la sociedad colombiana especialmente a los jóvenes que son instrumentalizados, o bien sea como consumidores, en el sistema de las drogas o simples instrumentos de violencia para mantener el negocio.

 

James Nuñez Dueñas

Investigador

aletheiainvestigaciones@gmail.com

Twitter: @jnd0072000

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Corrupción: La cloaca del poder en Colombia

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