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miércoles, 5 de enero de 2022

Arauca ¿Departamento bisagra o puente?

 

Los hechos macabros con que empieza el año en el departamento de Arauca, estremecerían a cualquier sociedad, donde han sido asesinados 25 personas que fueron sacadas a la fuerza de sus casas y vilmente asesinados con tiros de gracia, es la demostración de una sociedad que no tiene el más mínimo respeto por la vida.

 

Arauca comienza a ser el espejo, de lo que será el 2022 en materia de seguridad para los departamentos fronterizos de Colombia, y un perfecto ejemplo de lo que es un departamento bisagra o puente para el tráfico de drogas, armas y minerales, entre otros. Ahora bien, cómo poder entender lo que está pasando en el departamento de Arauca, que a comienzo de este 2022, ya deja 25 muertos y según datos de sus pobladores esta cifra puede aumentar en las próximas horas. Un departamento que solo tiene siete municipios: Arauca su capital, Arauquita, Saravena, Fortúl, Tame, Puerto Rondón y Cravo Norte.



La red hidrográfica del departamento de Arauca es extensa; todo el sistema fluvial desagua en dirección occidente - oriente hacia el Orinoco a través de los ríos Arauca, Casanare, Tocoragua, Tame, Cravo Norte, Ele, Lipa, San Miguel y el conjunto Negro - Cinaruco, además cuenta con numerosas quebradas, caños y lagunas. La superficie del departamento es de 26.981 km2.

 

Este departamento por su ubicación geográfica lo convierte en un excelente sitio para los grupos armados que buscan puntos estratégicos para la entrada y salida de coca, insumos, oro, abigeato, armas, entre otros; además de ser un sitio estratégico de movilidad por ser punto de frontera con una dictadura que permite la entrada y salida de grupos narcotraficantes y criminales mientras paguen por su estadía; este departamento pasó de tener casi 3 mil hectáreas de coca en el 2006 a no tener en el 2020, pero si una gran presencia de actores armados.


Arauca llega a ser un departamento “puente” o “bisagra”, debido a que las extintas Farc para el año 2007 tenían presencia en este departamento por medio del Bloque Magdalena medio con los frentes: 10, 28, 38, 45, 56 y las Columna Móvil Reinel Méndez -RM; Columna Móvil Alfonso Castellanos -AC. Agrupados en el ABC Arauca, Boyacá y Casanare. Hoy disidencias que desean retomar los territorios dejados y ocupados por el ELN y grupos delictivos organizados que son admitidos en Venezuela.


Mientras que el Ejército de Liberación Nacional -ELN, hace presencia por intermedio de la Domingo Laín Sáenz y Efraín Pabón Pabón; mientras que el EPL: el frente Libardo Mora Toro, quienes materializan planes terroristas contra la Fuerza Pública.


Para poder entender la importancia estratégica de este departamento, se debe realizar un análisis a los nodos priorizados por los grupos guerrilleros, narcotraficantes y criminales que van desde: 1) Barrancabermeja (zona de tránsito de estupefacientes producidos en el Bajo Cauca Antioqueño y Sur de Bolívar, destinados a la zona fronteriza de Norte de Santander, Cesar y Venezuela); 2) Los límites con el departamento de Norte de Santander (Área estratégica para las organizaciones narcotraficantes y actores armados relacionados con el narcotráfico, considerando su cercanía con Venezuela, se utiliza como acopio de drogas de todo el país; además es puerta de entrada de grandes cantidades de químicos a los centros de producción.

 

La guerra entre las disidencias de las Farc y el ELN es por el control territorial, es un sitio estratégico como lo son los departamentos del sur de país (como se explica en las columnas tituladas “el cuadrado perfecto de la violencia”). Así las cosas, el homicidio, masacres, ataques indiscriminados a civiles, instalación de artefactos explosivos improvisados, planes pistola contra la Fuerza Pública, extorsiones y secuestros con fines políticos aumentaron en los dos últimos años.

 

El número de niños reclutados es incierto por el subregistro que existe, así como el número de homicidios de personas, porque simplemente son desaparecidos o echados al rio para no dejar huella sobre los actos cometidos; y que decir de las niñas y mujeres violadas que parece ser insignificante para los “expertos” que analizan la situación de este departamento.


Otro punto de análisis, es lo que repiten los medios de comunicación, y es la falta de Estado, entendida de dos formas: 1) Estado nacional que hace presencia con diferentes entidades y su Fuerza Pública y 2) el Estado local, el cual debería recoger las necesidades de los habitantes y así realizar los planes y programas de inversión pública, recordando que los dos últimos gobernadores han sido destituidos por tener vínculos con el ELN, favoreciéndolo en los contratos de inversión social, es decir, el dinero de la salud y educación se va a la guerra y no a lo que se tiene que invertir; otro año para reflexionar hacia donde debemos ir en las próximas elecciones donde solo existe un populismo y nada de ideas.  

 

James Nuñez Dueñas

Investigador

aletheiainvestigaciones@gmail.com

Twitter: @jnd0072000



viernes, 3 de diciembre de 2021

Ecuador, entre la violencia y la criminalidad

América Latina por décadas ha sido el epicentro de la producción y tráfico de cocaína hacia Estados Unidos y Europa; esto ha hecho que las organizaciones criminales busquen rentas más allá de las fronteras de las ciudades, consolidando verdaderos emporios criminales que venden marcas y patentes es los países latinoamericanos.


En el contexto descrito, las organizaciones han orientado su producción de capital hacia actividades ilícitas, destacando en particular el tráfico de drogas, el tráfico de personas, el tráfico de armas, el lavado de dinero, el hurto de vehículos, el tráfico de especies en peligro de extinción y el robo de obras pertenecientes al patrimonio histórico y cultural, entre otras actividades delictivas. Este tejido delictivo ha ido extendiéndose a lo largo de los últimos años por diversos países del hemisferio, reclutando a nuevos miembros y asimilando procedimientos desconocidos para llevar a cabo sus acciones delictivas. La recopilación de este conocimiento criminal ha permitido a estas organizaciones expandir sus operaciones y adaptarse a entornos variados, consolidando así su presencia en distintas regiones.






Entre tanto, se apertura una creciente ola de estados que son sometidos a regímenes, los cuales sin importar su ideología les abren las puertas a estas organizaciones para conseguir réditos económicos y así continuar con el poder. Como lo menciona American Enterprise Institute (2017) “El Estado criminalizado se alcanza cuando el liderazgo superior [del Estado] tiene conocimiento y participa—ya sea activamente o por consentimiento pasivo—en nombre del Estado, en empresas criminales transnacionales, donde el crimen organizado transnacional se utiliza como un instrumento de gobierno y poder estatal, y donde las palancas del poder estatal se incorporan a la estructura operativa de uno o más grupos criminales. Es importante distinguir a un Estado criminalizado de un Estado no criminal que experimenta dificultades con la corrupción; los dos son fundamentalmente diferentes y deben ser tratados como tales por los decisores políticos”.

¿Pero esto como afecta a Ecuador? Sin duda los hechos de los dos últimos años han puesto en evidencia que el continente americano se ha transfigurado, poniendo de nuevo la movilización humana como centro de esa transformación. Oleadas de ciudadanos migrando por oportunidades laborales, forzadamente o simplemente buscando refugio por los malos gobiernos que se han tomado los países de este continente.

Ante estas migraciones nacen los indocumentados, llegan a los territorios en busca de mejores oportunidades para prosperar, tener una calidad de vida, y así cubrir sus necesidades básicas. Tras esas migraciones de personas que quieren luchar para conseguir oportunidades, lastimosamente vienen algunos (en algunos casos enviados o simplemente a conocer el terreno para instalarse) abrir ventanas de oportunidad criminal.

Otra variable es la ubicación de Ecuador, su salida por el océano pacifico ha sido muy apetecida por las organizaciones narcotraficantes, ya que, con medios sofisticados, tienen acceso a casi cualquier punto del Océano Pacifico; ejemplo de ello, fue el alijo de drogas que salió a mediados del 2021 entre la frontera entre Colombia y Ecuador y que llevaba como destino el País de Australia, y su valor se aproxima a los 257.400.000 millones de dólares, esta riqueza fortalece a los grupos criminales mediante poder pagar más hombres, armas, entrenamiento y corrupción.

Otro punto es el uso de las organizaciones tradicionales (Cómo los cárteles mexicanos o los grupos Almargen de la Ley Colombianos) que utilizan de plataforma a este país para poder llegar a Centro América o directamente a Norte América.


De igual manera, Ecuador es el único país dolarizado en la región, así que es mucho más fácil poder recibir las encomiendas en esta moneda y poder distribuirlas en los países vecinos, el cambio de moneda favorece a los actores armados que utilizan la porosidad de las fronteras para transitar, no solo con armas, sino también con dinero y aprovechar a los inmigrantes que son en ultimas el eslabón más débil y que sufre las consecuencias de apoyar esta actividad.

Ejemplo de ello es en el tapón del Darién en Colombia, los inmigrantes cuando pasan la frontera entre Colombia y Panamá, son forzados a llevar droga, so pena de ser asesinados por negarse.

Entonces, tratar de entender la situación de Ecuador como simple delincuencia que han traído actores armados externos, abre una ventana a la mala planificación de las políticas públicas que el gobierno pueda elaborar.

 Ahora bien, si por el contrario se estudia la complejidad de esta violencia desde diferentes aristas, como es el caso de la pobreza donde más de 5 millones de ecuatorianos viven en pobreza y pobreza extrema de los 17 millones que hoy conforman a la población total; o analizar la tasa de empleo donde solo 3 de cada 10 personas tienen un empleo formal, permite visualizar que rumbo debe tomar no solo las políticas criminales, sino sociales.

Ahora bien, qué situación se está presentando en las calles, que está llevando a tanto joven a ser captado por los grupos criminales que ofrecen un pago por sus labores y está haciendo que las cárceles se llenen de personas que pueden aportar al país, no solo económicamente, sino científicamente. Peor aún, como lo describe COBA Santiago, 2017 “Se debe destacar que el sistema judicial actual de una forma tradicional e histórica se manifiesta como ineficiente en la resolución de la criminalidad, elaborando nuevas legislaciones en las que se incrementa el periodo de privación de libertad de los infractores, pero no se realizan acciones que contemplen la recuperación y rescate de dichos infractores para la sociedad, evidenciándose que a mayores periodos de reclusión menores son las posibilidades de que el individuo pueda reintegrarse a la sociedad”.



Fuente: GETTY IMAGES

Así las cosas, la política carcelaria, parecería que se ha quedado en el tiempo, siendo, arcaica e inquisitiva, y peor aún, muchos presos hoy en día no tienen sentencia judicial proferida por un juez, lo que nubla el panorama frente a los derechos humanos.

Ya que, realizando un análisis de los últimos hechos acontecidos en el Centro de Privación de Libertad Número 1 en Guayaquil, donde el 29 de septiembre asesinaron a 120 personas y algunos fueron descuartizados por sus compañeros de celdas.

Esto es simplemente el preludio de lo que puede pasar en el país, ya que estas guerras internas entre bandas son llevadas a las calles del país que podría vivir un fin de año pasado por sangre donde encontrar cuerpos descuartizados y familias enteras desplazadas de sus viviendas por no coincidir con el jefe de turno de la banda, será el desafío más grande que tendrá que enfrentar este gobierno para devolver la institucionalidad y la tranquilidad que ha gozado el país durante los últimos años.

Hay que anotar que, el crimen organizado, se adapta a cada país, sus políticas criminales, política y cultura social. Ellos estudian como pueden instaurar un orden paralelo (paraestado) coartando libertades constitucionales.

En conclusión, el crimen que esta viviendo Ecuador en sus cárceles y ciudades, prontamente será igual o peor, a la que se vivió en las favelas en Brasil, o la alta criminalidad que ha tenido Colombia, o el impacto que ha tenido México con la sectorización de los cárteles, donde en los últimos tres años han asesinado a más de 109.925 personas en vendettas de estos grupos. Frente a las incautaciones de drogas (cocaína y marihuana) solo en el 2021, se llevan 180 toneladas incautadas por parte de las fuerzas del Estado. Así, las cosas, se debe recalcar que la política criminal debe ir reforzada por una social que le quite la mano de obra a los grupos criminales que solo buscan el caos y el desorden social (anarquía).

James Nuñez Dueñas

Investigador

aletheiainvestigaciones@gmail.com

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jueves, 30 de septiembre de 2021

La era de despertar

 

En los últimos meses en las principales ciudades del país se viene desatando una ola de criminalidad que no se veía en años, a tal punto que los mandatarios locales han tenido que acudir a la militarización de estas con el fin de disminuir el número de delitos que en última se traslada hasta llegar a la periferia donde asesinar por robar un celular se ha vuelto el día a día.

esto se le suma, que no solo las infracciones de manifiesto en el mundo real, sino, los delitos virtuales han venido teniendo un aumento desproporcional en el 2021. Ahora frente a este panorama, las administraciones se ven sometidas al escrutinio público por su impúber respuesta frente a lo que está pasando. Pero ¿Qué nos pasa? ¿Por qué la expresión de violencia se ha tomado nuestro país? los sociólogos y antropólogos han realizando algunas investigaciones que podrían llegar a un acercamiento, estos, aluden a que la pandemia, lo único que hizo fue denotar más los hábitos de violencia que han afectando por años a la sociedad.



Esto se da, en cierto grado cuando las personas se encuentran mal, económicamente, familiarmente o laboralmente; sumado a que se ha venido incrementado el uso del alcohol entre la sociedad colombiana, lo que ha repercutido en muchos casos que se crea que los han provocado.

Pero ante esta arremetida criminal debemos reflexionar sobre ¿Qué tipo de sociedad somos? cualquiera respondería que somos ¡Civilizados! pero, ¿Qué tipo de civilización somos? si los Grupos al margen de la Ley reclutan niños para la guerra, o les proporcionan drogas para tenerlos controlados, y aún más, hablan de legalizarla, pero le huyen a los programas de prevención.

Pareciera que esta sociedad -civilizada, hace mucho hubiera negociado sus valores éticos, la corrupción como el principal problema que tiene la sociedad; miles de millones se pierden en coimas, hemos caído tan bajo, que hasta SE ROBAN la plata de los alimentos de los niños en los colegios.

Sumado a esto, la radiografía de inseguridad sigue aumentando, anónimos caen todas las noches, víctimas de los delincuentes, que no solo, abusan de su persona, sino que, en algunos casos, sin frio en la sangre, llegan al homicidio simplemente porque sí, o porque la víctima puso algún grado de resistencia, esto nos debe llevar como sociedad a preguntarnos ¿Cuánto vale la vida?

A su vez, miles de inmigrantes llegan al país utilizándolo como plataforma o para quedarse, incrementado los nudos de pobreza a las afueras de las ciudades o de los municipios de Colombia, agravando la situación social, y aumentando la presión sobre las comunidades más vulnerables.

En relación con los cinco años de la implementación de los acuerdos de paz, pareciera que el conflicto se haya atomizado, existen estructuras por todo lado, de todas las denominaciones, pero con algo en común, luchan por la riqueza del narcotráfico, por la minería y los recursos naturales este último es un bien común que nos pertenece a TODOS LOS COLOMBIANOS.



Hay que mencionar, además, y como se ha venido normalizando en los paros que algunas centrales han querido imponer mensualmente, los actos violentos cuando cae la noche, encapuchados, influenciados por los grupos armados ilegales o por los extremos políticos que lo único que buscan es el caos y el desorden social.

Es el momento de reflexionar y pensar que queremos para el futuro, ya que, como ejemplo, en los cinco años que lleva el código de convivencia ciudadana, se han impuesto más de seis millones de comparendos por conductas que afectan dicha convivencia, es decir, casi el 10% de la población ha tenido alguna dificultad con el Estado por infringir las normas.

Por último, como ya no es tendencia, no se ha vuelto a hablar sobre la reforma a la Policía, una reforma que caerá nuevamente en los anaqueles, ya que no se están tratando los problemas que de verdad se deben tratar, tres reformas en el congreso que no conllevan a nada, propuestas de tener directores civiles, o simplemente sacarla del Ministerio de Defensa, como si eso afectara o repercutiera de alguna forma en los problemas que tienen los policías, simplemente hay que recordar que la Policía Nacional es el reflejo de la sociedad que somos.

Como conclusión tenemos que destacar ¿Qué tipo de sociedad somos? ¿alcanzaremos a ser seres civilizados? o simplemente somos monos parlantes en busca de su identidad, no sin olvidar que todas las personas, trabajan para todo el mundo, todos son importantes, aquí no existen colombianos ni de segunda ni tercera, aquí todos somos colombianos.

 

James Nuñez Dueñas

Investigador

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sábado, 11 de septiembre de 2021

Sociedad en Riesgo

 

Colombia viene viviendo toda una convulsión política por causa de las elecciones presidenciales, las cuales parecieran estar distantes, a más de seis meses de la primera vuelta, pero para los políticos, no es así, ya que al pasó de los días se suman más candidatos a esta contienda electoral, y a la fecha ya suman más de 30 que aspiran llegar a la Casa de Nariño, algo histórico por el número de candidatos que se lanzaron buscando ocupar la silla presidencial.


Llamando la atención que muchos de estos candidatos abrazan la bandera de la independencia, aduciendo que no pertenecen a ningún partido político, que no son de ningún roscograma o delfines de las elites tradicionales. 

¿Pero que tan cierto es esto, y como impactaría si llegaran a la casa de Nariño? Primero se tiene que entender que lastimosamente en Colombia ha existido un monopolio desde lo local, por familias o caciques que apoyan a los candidatos según sus conveniencias económicas y políticas. En este sentido regiones como las costas Atlántica y Pacífica predomina la ayuda económica, la teja, el bulto de cemento o el tamal para incentivar el voto por algún candidato.

En las principales ciudades, aunque esta práctica no es tan común, se da, pero en un nivel mucho más bajo; mientras que en las periferias, son los grupos al margen de la ley los que toman la decisión del voto de los ciudadanos, no sin antes someter a la población a un -proselitismo armado, donde los grandes caciques les aportan a estos grupos cuantiosas cantidades de dinero por la ayuda, estos caciques ejercen presión por puestos en el centro (clientelismo) para manejar recursos de la nación y así poder seguir sosteniendo el poder en las regiones; como lo describe Ávila[1], A. F., & Velasco, J. D. (2012) la competencia electoral multipartidista en vez de mejorar la calidad de la democracia, terminó deteriorándola, pues incidió en que aumentara el riesgo de aparición de candidatos alineados con agentes criminales de diverso tipo (narcotraficantes, guerrilleros, paramilitares y parapolíticos), como bien se ha podido comprobar con los expresidentes Samper y Pastrana que le vendieron el alma al diablo y ahora este ha venido por ella.

En este escenario se podría proponer que algún candidato de los llamados independientes llegase a la casa de Nariño sin ayuda de ninguno de estos caciques, grupo armado o partidos políticos; la situación en el congreso seria sumamente difícil, porque ninguno apoyaría ninguna iniciativa de este y tendría que gobernar a punta de decretos que serian examinados y posiblemente hundidos por no seguir el camino que debe, o sea, el Congreso de la Republica.  Ya que los partidos quieren parte de la torta del gobierno, como ministerios, embajadas, algún despacho de los departamentos o consejerías. Es decir, los ríos de mermelada correrían nuevamente, agregando que los senadores dependen en muchos casos de algún cacique regional que reclamaría alguna porción del pastel, llamado estado colombiano.





 Pero la discusión se debe centrar en lo que  está pasando en Colombia,  entre los votantes, como suele pasar en el país, se pelean por caras, partidos, PERO NO POR IDEAS, las empresas encuestadoras nos muestran las intenciones de voto, quien sería el presidente si las elecciones fueran mañana, desconociendo que a la fecha  NO CONOCEMOS EL PROYECTO POLITICO PARA GOBERNAR, que deberían ser el centro de nuestras discusiones, más NO si es de derecha o de izquierda ¿o es que alguien se subiría a un avión sabiendo que el que lo va a dirigir no tiene ninguna experiencia o conocimiento como piloto, o no sabe para dónde va?

Prueba de ello son los hechos ocurridos por la insatisfacción que ocasiono la reforma económica que presento el gobierno en el mes de abril y que días después tuvo que retirarla y negociar con los partidos una nueva que le da caja al gobierno de turno para uno o dos años máximo, haciendo que en la próxima legislatura nuevamente se retome el tema de la reforma tributaria.

A su vez, ANTES DE DAR UNA FIRMA O UN VOTO, se debe preguntar: 

1.      ¿Cuáles son los programas para generar empleo, disminuir la pobreza y satisfacer las necesidades básicas?

2.      ¿Cuál es la propuesta para transformar la educación que proyecte a los jóvenes?

3.      ¿Cómo se va a mejorar la salud en el país?

4.      ¿Cuál es la propuesta en materia de seguridad?

5.      ¿Cuáles son las propuestas macro y micro económicas?

 

Estas serian algunas preguntas que deberíamos hacernos antes de dar nuestro voto o firma, RECUERDE, ES EL FUTURO DEL PAÍS, DE SUS HIJOS, HERMANOS, PADRES, QUE ESTA EN JUEGO, es tu decisión.

 

 James Nuñez Dueñas

Investigador

aletheiainvestigaciones@gmail.com

Twitter: @jnd0072000

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[1] Ávila, A. F., & Velasco, J. D. (2012). Parapolíticos, narcos, guerrilleros y votos: revisitando el problema de la teoría democrática a partir del caso colombiano. Papel Político, 17(2), 371–421

viernes, 16 de julio de 2021

Longevidad de la protesta social ¿20 de julio, día del vandalismo?

 

Cada 20 de julio los colombianos celebramos el día de inicio de la independencia de nuestro país, tras más de tres siglos de conquista y colonia del Imperio español; esta fecha es de orgullo patrio, pero ante la eventualidad del último año que ha socavado la economía familiar y social, causando malestar y enojo por el daño sufrido, no solo económico sino psicológico,  ocasionando que los ciudadanos protesten especialmente contra los sistemas monetarios que los ha dejado en la miseria o pobreza material.



Así que, en Colombia, después del 28 de abril del 2021, tras las protestas de miles de ciudadanos se logró que el gobierno retirara la reforma económica que la administración estaba impulsando y la cual pretendía recoger anualmente cerca de los 25 billones de pesos, los cuales iban a ser invertidos en su gran mayoría en programas sociales; y de pasó se logró derogar un proyecto de Ley que quería cambiar las reglas de juego del sistema salud.

Pero ahí no paro todo, ya que surgió un grupo de ciudadanos los cuales no encuentran salida a sus problemas o simplemente han sido reclutados por grupos que quieren sembrar el caos y causar daños a la propiedad pública y privada. Es así que, tras más de un mes de bloqueos y daños en las ciudades, y después de la intervención de entes estatales se logró la disuasión de estos bloqueos que vulneraban, no solo el derecho a la protesta, sino una infinidad de derechos de los que no constituyen estas manifestaciones.

No obstante, y a pesar de más de dos semanas de calma, se vuelven a reactivar las alarmas por lo que puede pasar el próximo 20 de julio, ya que, de acuerdo con las autoridades, se reactivaría el vandalismo en Bogotá por parte de un grupo de encapuchados que llaman a la anarquía y desorden social como fin último de la destrucción del Estado Social de derecho, en contra del bien común.  

Es así, que la organización que se viene presentando por estas formaciones que tienen un parecido con las milicias urbanas y que puede afectar no solo a la Fuerza Pública desplegadas en las ciudades, sino, a la ciudadanía, con impacto a nivel nacional y regional. Lo que más parece una tendencia o un desafío a la autoridad, que unas manifestaciones que buscan un propósito social, ya que, de acuerdo con los voceros de estas organizaciones, estos no plantean salidas sociales sino más bien propuestas que buscan debilitar a la fuerza pública, como una estrategia de guerra.

Después de la recopilación de mensajes enviados entre estas organizaciones, para movilizarse y en muchos casos para enfrentar las fuerzas de seguridad del Estado mediante formas de confrontación, demostrando así que existe una infiltración de los grupos al margen de la Ley en este tipo de violencia contra la infraestructura del país y el bien privado por las tácticas empleadas y que transcribo a continuación:

 

 

1.Estaba pensando que para neutralizar la tanqueta podemos tratar de usar el agua de los hidrantes y apuntarla al lanzacohetes del techo, ese agua tiene presión y podría dañar el mecanismo. Se requeriría de la llave para abrir el hidrante... Y la manguera se encuentra en cualquier gabinete contraincendios... Sé que no suena fácil, pero creo que es posible hacerlo.

2.También pensé en la posibilidad de atacarla desde cerca, usando las bocas de fuego que están en las puertas de los operadores. Para iniciar fuego o humo asfixiante. Algo con azufre y pimienta, o hipoclorito, también heces fecales.

3.También debemos empezar a trabajar cómo lobos solitarios, agarrarlos comiendo, descansando, tanqueando o movilizándose. Atacarlos, incluso con armas cortopunzantes y contundentes y huir, entrada por salida. En momentos en que estén distraídos. Ejemplo policías en un restaurante o cafetería. También podemos ofrecerles tinto, gaseosa o alimentos con laxantes, tóxicos, o venenos como raticida. (En este último caso se debe calcular una dosis promedio de ml/Kg, entonces una dosis de al menos del doble del peso de un Humano promedio 70 kg, es decir calcular para 140 kg).

4.Lo otro es usar trampas, por ejemplo, alambre o guaya, la cual se estira a la altura del cuello de los motorizados, o de la dirección de la motocicletas o matrimonio cuando van a alta velocidad. Eso los hará caer e incluso los decapita y en ese momento se ataca con Molochas y se puede usar pirotecnia tipo voladores con esquirlas metálicas adheridas, además de fuego o ácido. Esas trampas en la vía fueron usadas en Chile contra los Zorrillos y Guanacos de carabineros y lograron desactivarlos, para ello se necesitaría obviamente una cuerda más resistente en una vía oscura. Podría intentarse con la tanqueta.

5.Las tanquetas tienen un sistema Runflat en las llantas, entonces no se van a ir por estar pinchadas...  Las motos y demás patrullas si podemos pincharlas. A las motos incluso se les puede cortar clutch, freno y/o sistema eléctrico con un alicate...

6.Yo insisto en la idea de los lobos solitarios. Atacarlos cuando menos lo esperan, cuando tienen guardia baja. Así lo hicieron con los nazis en Francia los de la resistencia. Se deben atacar cuando estén más vulnerables, es decir en los cambios de turno, cuando están llegando o saliendo del trabajo (estación), cuando están comiendo o descansando, cuando están solos patrullando, cuando están en el celular. Ejemplo: reunidos en una cafetería.

7.La otra idea es usar hondas, catapultas, caucheras y arcos. Los mismos son fáciles de hacer de manera artesanal y con diferentes materiales. Las primeras se pueden usar para lanzar Molochas, Rocas y pintura o latas incendiadas. Los arcos se pueden usar para lanzar flechas artesanales e incendiarias.

8.El láser son claves para apuntar al Dron, al Helicóptero, a la tanqueta y a los tombos del Truflay o la escopeta.

9.Con Aerosoles usados que aún tengan gas o nuevos y un pequeño explosivo de pólvora corriente navideña se puede hacer una gran incendiaria que tira esquirlas. Es clave en todo caso la unión y la coordinación. Debemos estar en la capacidad de hacer daño aún en el combate cuerpo a cuerpo, con lanzas hechizas o elementos cortopunzantes. (Broca o tornillo en la punta y madera larga, la broca puede tener estiércol para infectar las heridas y gangrenar) Se sugiere además el uso de marcadoras, pistolas de gas y neumáticas, también de resorte o CO2 y las pistolas traumáticas.

10.En caso de tropel directo, la organización de las líneas es clave, también el uso de guantes para devolver las lacrimógenas. Se pueden usar voladores (pólvora) con esquirlas adheridas al cohete.

11.No sólo correr cuando hay ruido o humo. El éxito está en la coordinación colectiva. Ellos no son invencibles. Solo están mejor equipados.


                    Fuente: James Nuñez

Frente a este panorama que se prevé muy posiblemente el próximo 20 de julio estaríamos de cara a un nuevo episodio de vandalismo que ha mejorado sus técnicas y uso del espiral de violencia  que nos aleja de un diálogo nacional para construir país y nos enfrenta en odio que puede tardar en curarse. Recordando que, la seguridad es inherente a la existencia de los hombres, porque implica la capacidad de responder a las situaciones que puedan poner en peligro la vida y la integridad en el presente y el futuro.

James Nuñez Dueñas

Investigador

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viernes, 9 de julio de 2021

Policía, ¿Pañitos de agua tibia o cambio social?

 

Con bombos y platillos el gobierno nacional y el director de la Policía Nacional anunciaron en días pasados las bases de la reforma a la Policía, las cuales incluyen la Dirección y un Observatorio de Derechos Humanos, cambio de nombre del Ministerio de Defensa y la creación de un viceministerio de Seguridad Ciudadana.

 Los pilares son:

 


Pero realmente los problemas en Colombia se solucionan ¿trasformando a la Policía? Colombia desde siglos atrás presenta en su sociedad un alto grado de violencia, sea por factores políticos, tensiones sociales, o por la misma naturaleza del colombiano.

Prueba de ello, es la poca sensibilidad que ha tenido el pueblo colombiano frente a los problemas que presenta la nación; en primera medida la corrupción, la cual, se lleva un gran porcentaje del erario público para las arcas de los padres de la patria que en últimas se cubren entre ellos y con pañitos de agua tibia desean solucionar los problemas sociales que se han venido presentando con más intensidad a partir del año 2020 por cuenta del COVID-19; es así que el DANE para el mes de mayo presentaba un balance de pobreza monetaria, donde alertaba que 2 de cada 5 colombianos está en pobreza monetaria extrema en el país, que en muchos hogares comer solo una vez al día es un lujo. El DANE advierte que Colombia pasó de un índice de pobreza nacional del 32,5% al 42,5%, es decir, que para el 2020 había unas 21.021.564 personas en estado de pobreza monetaria.

¿Pero que tiene que ver la pobreza en Colombia con el servicio de policía? La Policía Nacional, es una de las empresas más grandes del país, la cual al 2021 cuenta con más de 170 mil personas entre funcionarios uniformados y no uniformados y auxiliares de policía; solo el personal uniformado llega a los 137 mil personas, aunque es un número muy bajo para la demanda social sobre servicio de policía para solucionar los conflictos que a diario se dan en el país, el promedio anual de casos atendidos llegan a los 30 mil.

Es de denotar que, el personal que viene ingresando a las filas de la policía está entre los 18 y 25 años de edad, es decir, jóvenes que en muchos casos buscan oportunidades laborales más no vocacionales de servicio comunitario y los estratos sociales que más ingresan son 1,2 y 3. Además, la educación recibida en los colegios, evidenciada en las pruebas PISA -Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (estas pruebas evalúan el desarrollo de las habilidades y conocimientos de los estudiantes en tres pruebas principales: lectura, matemáticas y ciencias, Colombia viene ocupando el puesto 58 de 79 países que realizan esta prueba) no garantiza un eficiente desarrollo cognoscitivo.

Los adolescentes que presentan estas pruebas tienen un déficit en la lectura principalmente. Sumado a esto, está también el porcentaje que abandona sus estudios para buscar un medio de vida, en muchos casos dados por la criminalidad en las ciudades o los grupos al margen de la Ley.


Así las cosas, las reflexiones sociales deberían hacerse en torno a mejorar la calidad de vida de los habitantes de la nación, no con discursos populistas ni pretendiendo subsidiar al país para crear personas incapaces de buscar el sustento o el progreso diario del país. Sino, con industria productiva y con altos estándares para competir a nivel internacional, esto solo se concibe cuando se alcanza niveles de comprensión social.

En síntesis, los jóvenes que ingresan a la Policía ya vienen con problemas suscitados o bien sea desde sus casas por la disfuncionalidad o del colegio por la poca preparación, y se ha tenido conocimiento que en algunos casos se ha podido evidenciar el ingreso de jóvenes con antecedentes judiciales. En suma, los problemas sociales que tiene Colombia no se van a solucionar transformando la Policía, para conseguir un servicio optimo se debe hacer una institución atractiva con estándares altos de exigencia para su ingreso que responda a las necesidades del país en temas de seguridad ciudadana, así:

1.      Mantener un orden basado en la seguridad de los ciudadanos.

2.      Una policía de proximidad, comunitaria o de barrio.

3.      Un saber hacer específico, que posibilite a la policía priorizar.

4.      El orden público -individuos vivir juntos, atacando los problemas de percepción de seguridad.

5.     Trabajo conjunto sociedad -autoridades locales – policía, para evaluar la eficacia del servicio de policía. 

6.    Aumento en el tiempo de estudio o escuela para los que desean ser policías, con evaluaciones al finalizar el curso.

7.    Retroalimentación anual para los policías activos en temas de servicio de policía.

8.    Unificación de carrera.

Los anteriores puntos permitirían armonizar el servicio de policía con la comunidad, ya que esta se debe basar en el respeto mutuo con un sentido de identidad nacional, aclarando que no solo se debe buscar la transformación de la Policía, sino, tenemos una transformación social.

James Nuñez Dueñas

Investigador

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Corrupción: La cloaca del poder en Colombia

  Fuente: Periódico el Tiempo, Matador. Tocar las fibras de la clase política en el país, es hablar de la corrupción en Colombia, año tras a...